"Economía basura"
Esta frase de mi madre lleva días resonando en mi cabeza.
Fui a visitar una empresa que podría ser un cliente potencial y, mientras discutíamos la propuesta, uno de los socios comentó: "Mira, ¿sabes qué? Gastamos muchísimo tiempo reclutando. Un tiempo absurdo. Tiempo que podríamos estar vendiendo, entregando proyectos, haciendo girar la rueda. Es lo barato que sale caro."
Exactamente. Ahorrar mal cuesta caro — a veces, demasiado caro.
Según Harvard Business Review, los ejecutivos gastan el 41% de su tiempo en tareas que podrían delegarse. Por otro lado, quienes delegan bien facturan un 33% más, según Gallup.
Y el problema no es solo el tiempo perdido. En el reclutamiento, por ejemplo, el 74% de las empresas brasileñas ya ha contratado mal, según CareerBuilder. Y el 41% de ellas afirma que ese error costó más de R$ 50.000 — entre pérdidas de productividad, retrabajos y nuevas contrataciones.
El tiempo se convierte en crecimiento, no en desperdicio
Es decir: intentar ahorrar "haciéndolo a tu manera" puede salir mucho más caro que invertir en los procesos correctos desde el principio.
De hecho, una de las preguntas que surgió en esa reunión fue sobre el posicionamiento de Catena: "Ricardo, ustedes son algo así como un HR as a service, ¿verdad?"
Respondí que, de cierta forma, sí — pero con una diferencia importante.
Nuestra idea en Catena es ayudar al cliente a no perder tiempo en las etapas que pueden (y deben) externalizarse. Dejar con nosotros la prospección, la calificación, el primer contacto — es decir, todo el trabajo de base que requiere método, especialización y mucho foco.
Y ahorrar tu tiempo y el de tu equipo para lo que realmente importa: entrevistar y construir relaciones con los candidatos adecuados.
Escrito por Ricardo
