La conexión no se terceriza
Recientemente, agradecí a un socio por una presentación que me había hecho. Nada del otro mundo; le mandé un mensaje diciéndole lo útil que había sido la conversación y agradeciéndole el puente.
¿Su respuesta? "Qué curioso, casi nadie hace eso."
En ese momento me reí. Pero me quedé pensando.
Es verdad. Siempre estamos pidiendo presentaciones. "¿Conoces a fulano?", "¿Puedes presentarme a mengano?" Y cuando alguien abre su red y hace el puente, muchas veces ni un "gracias" recibe esa persona.
No estoy hablando de obligación. Quien presenta generalmente lo hace de buen grado, sin esperar nada a cambio. Pero reconocer esa ayuda —dar respuesta, contar lo que pasó, agradecer— es parte de la construcción de la relación.
Nada se construye en automático
La tecnología ha facilitado el networking, pero también nos ha vuelto más descuidados. Pedir se ha vuelto fácil. Pero cuidar la relación después... no siempre.
La mayoría de las buenas oportunidades todavía nacen de buenas conexiones. Los estudios muestran que más del 80% de los movimientos en el mercado laboral provienen del networking. Y que los lazos débiles —los conocidos de conocidos— son los que más puertas abren.
Pero para que esos puentes sigan construyéndose, hay que cuidarlos. Dar respuesta, decir gracias, cerrar el ciclo.
Y esto también vale cuando se trata de contratar. Hay empresas que contratan como si estuvieran pidiendo un favor: "¿me consigues a alguien bueno?"
En Catena, creamos conexiones intencionales con quienes tienen sentido para tu negocio. Combinamos hunting con inteligencia comercial para entregar los perfiles adecuados en 72 horas, sin desperdiciar el tiempo de nadie.
Escrito por Ricardo
